Por la salud de nuestros niños

Sergio Doménech López | 28/12/2017




En los últimos días he leído en varios periódicos y, en consecuencia, en las distintas redes sociales, los alarmantes datos de obesidad infantil que se cuentan ya en España. La Vanguardia citaba textualmente el pasado 6 de abril “España ya supera a Estados Unidos en cifras de obesidad infantil”. Al parecer, siguiendo a los más gordos les hemos quitado el puesto.

 

A mí, como nutricionista, me da bastante miedo pensar en esto. Sabemos ya, de sobra, que la obesidad es la enfermedad que está matando a más personas en los países desarrollados. Y no sólo nos mata, sino que nos hace envejecer antes. ¿Están sufriendo nuestros niños un envejecimiento prematuro? Si observamos las enfermedades que estos niños desarrollan quedará claro que sí. Enfermedades metabólicas como son la diabetes tipo II, o la hipercolesterolemia propia hace años de personas mayores, cada vez son más frecuentes en niños. ¿Cómo puede un niño vivir con el páncreas de un anciano? Vuelvo a decir, que da miedo.

 

Las causas de este grave problema de salud están bastante claras y son, en mi opinión, de sobra conocidas por la mayoría de personas que vivimos en este mundo sobrealimentado. El exceso de ingesta de azúcar, bollería, comida rápida, snaks y refrescos y el tremendo descenso de la actividad física, además de comer una poquísima cantidad de fruta y verduras son los causantes. Pues bien, si hace un momento he dicho que siguiendo a los más gordos les hemos quitado el puesto, dejo claro que no quiero señalar un culpable. Sino poner solución al problema. Ya lo hemos detectado, ahora…¿Cómo le hacemos frente?

 

Probablemente muchos de los que estéis leyendo esto estáis esperando la solución. Mentiría si os dijese que está en mi mano. No es así. Nuestra labor como nutricionistas no es solucionar el problema si no mostraros los pasos para que lo hagáis vosotros y podáis mantener los cambios durante toda la vida. En el caso de los niños, creemos que esto es de vital importancia. Ellos apenas empiezan a manifestar unos hábitos dietéticos, por lo que cambiarlos será mucho más fácil.

 

De momento, en Nutre-t hemos decidido comenzar a educar a los niños para lograr el cambio. Y lo vamos a hacer de una forma dinámica y diferente, gracias a la ayuda del Mercado Victoria en Córdoba. Nuestra labor consistirá en la impartición de una serie de talleres de cocina saludable para niños en los que podrán descubrir los alimentos más sanos de una forma deliciosa, incentivando su participación en la cocina y animándolos a degustar todos los platos. Y es que, en mi opinión, la salud nutricional comienza en los fogones.

 

El pasado domingo día 10 de Mayo, tuvimos una primera toma de contacto con los niños. Con motivo del segundo aniversario del Mercado Victoria realizamos el juego del Good-Food en el que participaron una gran cantidad de asistentes. El juego consistía en avanzar por una serie de casillas superando distintas preguntas y pruebas sobre alimentación saludable, hidratación y actividad física. Los niños parecían encantados, sobre todo, porque para pasar por las casillas debían lanzar un dado gigante. El juego terminó con una divertidísima prueba de gimnasia que culminaba al grito de : ¡A comer repollo! Los niños jugaron tan bien, que al acabar se les premió a todos con una riquísima pieza de fruta que comieron rápidamente. Los padres se extrañaron de esto, ya que muchos de los niños suelen rechazar la fruta en casa. Probablemente que fuese un premio por haber ganado hizo que los niños quisiesen comerla.

 

Supongo que es difícil montar un juego cada vez que queramos que los niños coman fruta y verduras y que no todo el mundo sabe dónde encontrar un dado gigante. Por eso, de ese tipo de cosas nos encargaremos nosotros. Mientras tendrán que ser los padres, profesores y adultos en general quien con pequeños gestos, día a día, consigan que nuestros niños se alimenten cada vez mejor y que dejemos de estar a la cabeza en obesidad infantil. Así que ya sabéis: ¡A COMER REPOLLO!